¡Agárrense, pibes! La última data que nos llega del lado de Intel es una bomba: el SKU de 42 núcleos de la futura familia Nova Lake-S, que ya esperábamos con ganas, ¡habría sido potenciado a 44 núcleos! Sí, leíste bien, dos núcleos más de pura potencia para lo que se viene.
Esta movida no es casualidad, che. Parece que la gente de azul movió fichas estratégicas, intercambiando un “tile” (módulo) de 6P+12E con uno de 8P+12E. El objetivo principal es lograr una simetría re contra copada en la configuración de doble tile de estos CPUs. Imaginate, esto no solo suena a más rendimiento bruto, sino también a una arquitectura más balanceada y eficiente, algo clave para exprimir al máximo cada MHz.
Pero acá viene lo que podría ser un golazo, al menos para los que siempre buscan la mejor relación precio/rendimiento. Con este cambio, quedan un montón de tiles 6P+12E “libres”. ¿Y qué significa eso? Que Intel podría utilizarlos para desarrollar variantes de chips más económicas, con los llamados ‘locked bLLC variants’. Esto podría ser un empujón para el mercado masivo, ofreciendo chips con mucha potencia a un costo menor, aunque quizás con algunas limitaciones.
Pensá en lo que esto significa para nosotros acá en Argentina y en toda la región. Más núcleos siempre garpan, ni hablar si estamos hablando de gaming de última generación o tareas de productividad pesadas como edición de video. Si encima Intel decide sacar versiones de estos chips con los tiles ‘sobrantes’ y a un precio más accesible (aunque con alguna que otra limitación), la competencia se va a poner picante y eso, en el mejor de los casos, podría beneficiar nuestros bolsillos. Aunque ya sabemos que la realidad de los precios en dólares siempre nos pega fuerte.
En definitiva, si estos rumores se confirman, estamos ante un salto importante que no solo mejora el tope de gama de Intel, sino que abre la puerta a opciones más interesantes para todos. Ojalá se concrete y no nos dejen con las ganas de ver esos 44 núcleos en acción.
Fuente: Tom’s Hardware UK
